Este Baan Mai Thai está pegadito al Yorokobi japonés, en esa misma Plaza Tanarah y, de hecho, si subes por la escalera, para llegar hasta el tailandés tienes que pasar entre las mesas que el japonés saca al pasillo. Al momento que cruzamos por ahí, la hostess ya nos estaba abriendo la puerta en el Yorokobi... Ay, qué pena, señorita, pero yo voy a rascarle el ombligo a otro Buda. |